DIEZ FUSILES ESPERAN 1958: B/N. 88′


Nacionalidad:    Hispano-italiana.

Producción:    Chapalo, Procusa, Domiziana Internazionale (Roma).

Jefe de producción:

Eduardo de la Fuente.

Guión:    Carlos Blanco.

Director:    José Luis Sáenz de Heredia.

Fotografía:    Francisco Sempere.

Música:    Tomás Garbizu, Francisco Escudero.

Montaje:    Julio Peña.

Decorados:    Ramiro Gómez.

Intérpretes:    Francisco Rabal, Ettore Manni, Rosita Arenas, Berta Riaza, Félix de Pomés, Memmo Carotenuto, Milly Vitale, Xan das Bolas.

Laboratorios:    Madrid Film.

Estudios:    C.E.A.

Metraje:    2.298 metros.

Paso:    35 mm.

Procedimiento:    B/N.

Duración:    84 min.

Estreno:    Palacio de la Prensa (Madrid). 15-6-59.

Distribución:    Dipenfa.

Durante la primera “guerra carlista”, hacia el 1834, un teniente del Ejército del pretendiente Don Carlos es hecho prisionero por sus enemigos y condenado a muerte en Consejo de guerra. Se le acusa de espionaje por haberle sorprendido al oscurecer en las afueras del pueblo donde está el cuartel general. El teniente (José) acepta la condena, pero niega que viniese con esa misión; él iba camino de su pueblo con permiso para conocer a su primer hijo, que acaba de nacer. El coronel que ha presidido el Tribunal lo llama después a solas a su despacho y le dice que está dispuesto a dejarle ir a conocer a su hijo si le da su palabra de honor de volver antes del alba para ser fusilado. El teniente, desconcertado, vacila.

¿No será esto aún mucho más amargo? Al fin acepta y se compromete bajo palabra a volver, como se le pide, antes del alba. Pero el teniente ha mentido; ni está casado ni, claro está, ha tenido un hijo. Lo apresaron cuando iba a entrevistarse, al amparo de la noche, con su amante, que vive en ese pueblo, y, por supuesto, no piensa hacer honor a la palabra que acaba de empeñar. Ahora que se ve libre decide abandonar todo, también su propio Ejército, y fugarse a Francia con la mujer que originó el que lo apresaran. Los sucesos que en el intervalo del plazo tienen lugar se van trabando de tal forma que obligan al teniente, ya en la frontera, a desistir de su propósito y presentarse voluntariamente a la hora que prometió.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: